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21 de septiembre de 2015

Cansado de la independencia y la dependencia

Las opiniones de los partidarios y los detractores del independentismo me empiezan a cansar. Por una parte tenemos el sector más españolista formado por la derecha rancia y la izquierda en blanco y negro que tienen sus sedes en Madrid y que llevan como bandera la indisoluble unidad del Estado español y el inmovilismo perpetuo como si la fractura Catalunya-España fuera una locura colectiva. Por otro lado los independentistas que juran que las siete plagas de Egipto caerán sobre el pueblo catalán si en 18 meses no somos independientes del resto de España. Ambas posiciones me saturan.


Para reforzar sus tesis, teorías, profecías de pitonisas sin bola de cristal y dotar de legitimidad social sus actos de campaña, ambos bandos utilizan, y utilizarán, todo lo que puedan la gran manifestación de la Diada del 11 de septiembre. Y es de sobras conocido que en el amor, la guerra y en la campaña electoral, todo vale.


La Diada de 2013 cuando se hizo la cadena humana, me emocionó. Era fantástico escuchar a través de la radio como la gente se desplazaba a todos puntos de Catalunya para darse la mano con personas que no se conocían de nada y con la única intención de hacer visible una demanda del pueblo catalán. La movilización vino de abajo arriba y fue coordinada y dirigida por la Assemblea Nacional Catalana (ANC). En 2014 la V que se hizo también estuvo bastante bien, aunque como venía precedida por la cadena, no me resultó tan original, emocionantes, ni unitaria, además solo se hacía en Barcelona.


Esta última movilización que se ha hecho para la Diada, bajo mi punto de vista, ha sido politizada y utilizada por el partido Junts Pel Si, del que forman parte Artur Mas y Oriol Junqueras, la ANC y  Omnium entre otros, por varias razones. Primero porque se ha utilizado como primer acto de campaña, al hacer coincidir el primer día de campaña con esta manifestación. Porque cabe recordar que la potestad para escoger el día de las elecciones la tiene el President de la Generalitat. Además la ANC, al igual que los años anteriores, ha sido la encargada de organizar la movilización del 11-S y la ANC forma parte de Junts Pel Si y Carme Forcadell, ex-presidenta de ANC, va de número tres en la lista de .


Decir que los que fueron a las manifestaciones van inducidos por Mas y su locura independentista, es una falacia descomunal. No obstante está claro que Artur Mas y Junts pel Si utilizará a las personas que han ido a la manifestación para respaldar todo lo que hagan de aquí en adelante. Otra cosa que está sucediendo es que la Diada del 11 de Septiembre, día nacional de Catalunya, lo están convirtiendo en el día de la Independencia y no  es lícito apropiarse de un día que tanto es de los independentistas como de los que no lo son. Yo todavía tengo colgada la Senyera en mi balcón desde el 11 de Septiembre, porque es mi bandera y me gusta celebrar este día y poner mi granito de arena.


No obstante, los que dicen que las personas que no fueron a la manifestación, forman parte de la Cataluña silenciosa y están a favor del No a la independencia de Catalunya, como sostienen los no separatistas, mienten. Lo mismo hacen los que tachan a las personas que no fueron a la Diada de unionistas. Yo personalmente no soy independentista de corazón, más bien me considero independentista por saturación y por la situación económica que vivimos en Catalunya.


Me explico, los continuos ataques, sobre todo del Partido Popular, acentuados desde 2006 con el recurso de inconstitucionalidad al Estatut d'Autonomia y su posterior recorte, el intento de eliminar o poner trabas a la inmersión lingüística, la prohibición del referéndum del 9N, el reparto solidario con el resto del país del que al final salimos perjudicados los que más impuestos pagamos, la obsesión enfermiza de la España cañí de que todo que huele a Cataluña viene del mismo infierno y las declaraciones de los políticos intentando crear la ilusión que los catalanes nos hemos vuelto locos, me hace no querer formar parte de la España del PP y del PSOE.


Mientras que el  discurso de los independentistas, sobre todo de los neoindepentistas como Artur Mas, que están utilizando la ilusión de millones de catalanes para beneficio propio y que garantizan una vida maravillosa en la tierra prometida, sin decir las cosas claras y que con continuas cortinas de humo, medias tintas y la apropiación de movimientos sociales como la Diada con la única intención de estirar el proceso como un chicle,  me hacen desconfiar.


En el referéndum del 9 de Noviembre voté Si-Si. Si a que Catalunya fuera un estado y Si a que Catalunya fuera un estado independiente de España. No obstante la independencia o el deseo de independencia de Catalunya tiene que ser utilizada como una herramienta para el diálogo y la negociación, y no para hacer chantaje y aumentar la crispación entre los dos bandos. Además aquellos que crean que una declaración unilateral de independencia (DUI) dará la independencia a Catalunya sin negociar, viven en un mundo de chuches y gominolas.


Si miramos lo que ha sucedido a lo largo de la historia, podemos comprobar que solo hay dos maneras de conseguir la independecia: Pactando o a través de una DUI con el peligro de generar un conflicto armado. Como viene sucediendo desde 1912 con la independencia de Albania, tras la Guerra de los Balcanes, pasando por  Irlanda (1919): Rodesia 1965,  Biafra1967,  Bangladesh 1970, Northern Cyprus 1983, Croacia y Eslovenia 1991, Abkhazia1992, Kosovo 2008 y finalmente Crimea 2014, todas estas DUI acabarón o provocaron una guerra.


Con esto no quiero decir ni mucho menos que aquí acabemos igual, ya que los promotores de la independencia en Catalunya no querrían jamás llegar a estos extremos, y decir lo contrario sería una falsedad. No obstante, todos estos sucesos nos indican lo difícil que es abrirse camino con una DUI y la historia nos ha enseñado que sin pacto con la nación a la que se pertenece, no hay independencia sin lucha armada, con lo que hay que pactar si o si y cuando desde Junts pel Si dicen que en 18 meses seremos independientes si tienen una mayoría en el Parlament de Catalunya, mienten.

La utilización de la ilusión de la gente, sin explicar cómo se va a llevar a cabo el proceso, donde se basan para afirmar que la independencia a través de una DUI es posible o sin decir que si algún día Catalunya es independiente será dentro de muchos, muchos, muchos años es lo que hace que desconfíe de Mas, Junqueras y Romeva.  Con todo esto solo se están tapando los casos de corrupción en los que está envuelta Convergència y Mas, como el Caso Palau, Caso ITV, el evasor Pujol, padre político de Mas, los Sumarroca y el 3% y así olvidar que CDC tiene las sedes embargadas por no ser trigo limpio.

27 de agosto de 2015

Falta un mes para las elecciones del #27S

Son muchos meses los que llevamos escuchando las ofertas que nos venden desde los diferentes partidos y coaliciones que se presentan a las elecciones catalanas del 27 de Septiembre. Estas elecciones, que para unos tienen carácter de plebiscitarias y para otros no, cuentan esta vez de una excepcionalidad, el futuro del pueblo de Catalunya. La CUP, Catalunya Sí Que es Pot, Junts pel Sí, PSC, PP y Ciudadanos son los actores de esta tragicomedia que están formando un lío a los electores que ya no sabemos cuales son las reglas del juego, ni que sobre hemos de meter en la urna para satisfacer nuestras necesidades como ciudadanos.

Está claro que todos llevan su particular bandera, Junts pel Sí y la CUP anteponen la independencia de Catalunya a cualquier otra “necesidad” del pueblo catalán. El Partido Popular y Ciudadanos anteponen la españolidad de Catalunya y el centralismo frente a las reclamaciones populares de los catalanes. Catalunya Sí Que Es Pot pone el énfasis y denuncia la emergencia social y nacional que sufre el pueblo catalán. Caso aparte es el del PSC que sinceramente no sé cuál es su hoja de ruta, ni sus planes de futuro, nada nuevo por otra parte.

El quid de la cuestión es cómo verán los electores estos comicios. Parece que todo apunta a un triángulo entre Catalunya sí que es pot, Junts pel sí y la Cup que proponen cosas parecidas que basculan entre el derecho a decidir del pueblo de Catalunya, la independencia y los derechos sociales. El génesis tanto Catalunya sí que es pot como Junts pel sí, lo encontramos en lo que pasó en las elecciones locales en Madrid y en Barcelona con Ahora Madrid y BCN en Comú, que gracias a la confluencia de diferentes partidos, lograron arrebatar la alcaldía de dos de las mayores capitales del estado al PP y a CIU.

A un mes de las elecciones quedan muchas dudas sobre el desarrollo de estas elecciones, como la gestión de los bloques electorales y las cuotas en los debates en las televisiones públicas que se ven obligados a un reparto de los tiempos proporcional (más o menos ponderado) conforme a los resultados de las elecciones anteriores y bajo la supervisión de la Junta Electoral. Que dejan de lado el criterio informativo de los periodistas y transforman las información política, en propaganda política de los partidos más votados y excluyendo o poniendo palos en las ruedas a outsiders de la política tradicional.

Si a lo anteriormente explicado le sumamos que tanto gobierno como el primer partido de la oposición del Parlament de Catalunya van juntos en una candidatura, que Artur Mas ha planificado las elecciones para que el primer acto de campaña se realice, de forma oculta, en el acto que organiza la ANC la diada del 11 de Septiembre, que ha utilizado la convocatoria de las elecciones para hacer un miting de precampaña publicando en prime time coincidiendo con el TN de TV3 y que volverá a tener otra oportunidad de exponer sus planteamientos en un pleno extraordinario para explicar el porqué de esta elecciones y con mensajes subliminales de que hay que votarle a él para ser libres y felices, hace que la democracia se disuelva como los peces de hielo en el whisky “on the rocks” de Sabina.

29 de julio de 2015

SILBAR UN HIMNO: ¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN O DELITO?

Finalmente la Comisión Antiviolencia ha decidido multar al F. C. Barcelona por los pitidos en la final de la Copa del Rey, igual que lo hizo la UEFA por las esteladas exhibidas en la final de la Champions League. Además, en la sanción impuesta por Antiviolencia se da la curiosa situación que mientras que el Barça deberá "pagar" 66.000 euros, al Ahtletic Club solo se le ha multado con 18.000 euros. Quizás los vascos pitaron unos decibelios más bajo que los culés.

Hay varios símbolos que representan a un país como la bandera, el himno, el parlamento, el jefe de estado (ya sea rey o presidente) etc... No obstante, lo que representa a un país por encima de todo no son sus símbolos, si no las personas que forman un país o un estado. Un estado sin ciudadanos es solo un trozo de tierra. Está claro que el tema de la pitada al himno le va de perlas al amigo Florentino y al Real Madrid para que no se hable de la temporada lamentable que han tenido. Esta pantomima contra la pitada, también le está sirviendo de cortina de humo al Partido Popular para tapar los malos resultados electorales de las municipales, los casos de corrupción y de paso ganar algunos votos perdidos defendiendo a España de los malvados vascos y catalanes, cosa que siempre les ha dado buenos réditos electorales.
A pesar de lo escrito en el  párrafo anterior, voy a entrar en el juego del PP y voy a dar mi opinión del tema sobre la pitada del himno. Horas antes de que se celebrara la final de la Copa del Rey  entre Barça y Athletic de Bilbao, Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes, tras la celebración de la reunión de la Permanente de la Comisión Antiviolencia advirtió que si se pitaba el himno en la Copa del Rey se "estudia la posibilidad de imponer las sanciones que procedan si se dan hechos contrarios al ordenamiento jurídico"


Dicho y hecho, se celebró el partido, sonó el himno y la pitada fue de traca. La Comisión Antiviolencia y la Secretaría de Estado para la Seguridad calificaron la pitada de la final de la Copa del Rey como un acto de “extrema gravedad” y por este motivo se han pedido responsabilidades a los que han propiciado o facilitado la pitada. No obstante, silbar y abuchear un himno no es un delito y no se recoge ni en el código penal, ni en la Constitución. Con lo que no puede haber delito en algo que no está tipificado como tal.


Doña Esperanza Aguirre consideraba meses antes, que el Ahtletic Club y el Barcelona debían "abstenerse de competir" en la Copa del Rey "sobre todo si, como ha ocurrido las últimas veces en que han llegado a la final, sus seguidores han aprovechado la lógica solemnidad del acto para dar una exhibición de odio al resto de los españoles", con silbidos al himno y abucheos al Rey. Aguirre  no es la única persona del PP que piensa así y que lo manifiesta, Cospedal dijo que ella desalojaría el estadio si se pitaba el himno y declaró: "Si uno no quiere ir a ver la Copa del Rey, pues que no vaya. Y si un equipo no esta conforme con jugar la Copa del Rey, pues que no la juegue".


A todo este afán "Popular" por apagar el fuego con gasolina hay que añadir que la afición que pitó el himno español en la final, lo hizo también animada, en parte, por la palabras del presentador de “La ratonera” Armando Robles. Un empresario malagueño que en los años noventa fue jefe de prensa del polémico Jesús Gil, se pudieron escuchar expresiones como: "¿Dónde metemos a esos 70.000 cerdos, cerdos he dicho bien, vascos y catalanes que van a acudir a la final de la Copa del Rey a degradar los símbolos de nuestra nación?". Y otras como: "Yo les echaría al mar pero no sé si van a caber todos"

Podríamos decir que Armando Robles se ampara en el Artículo 16. 1 de la Constitución donde se puede leer que : “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.” Aunque Armando al descalificar a los seguidores pierde esa libertad.  Además de esta libertad el Artículo 20.1 de la Constitución se reconocen y protegen los derechos a “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones”. Ser un bocazas cercano al fascismo y la intolerancia como Robles, ser republicano o independentista entra dentro de la ideología de cada individuo y mientras no se altere el “orden público” y no se utilice la violencia, se puede defender y expresar cualquier ideología, puesto que la Constitución lo recoge, lo defiende y lo ampara.


El caso de Catalunya-España me recuerda un poco a lo que está pasando en la religión cristiana y los creyentes no practicantes desde que Francisco es Papa. Los dirigentes españoles deberían hacer un cambio de chip y en vez de utilizar la “Santa Inquisición” para hacernos pasar por el aro, a todos los catalanes, y “rezar a sus Dioses”, sería mejor que, tanto con sus hechos como son sus palabras, nos invitaran a entrar en la "Casa del Señor”. Con las amenazas y palabras de las Aguirres, de los Rajoys, los Riberas de turno y demás estandartes del amparo nacional, cada vez tenemos menos ganas de comulgar con la gente que quiere imponer en vez de ofrecer.

Con esta actitud tan rancia, tan conservadora y antidemocrática del PP, cada día hay más y más gente, por lo menos en Catalunya, que quiere salir de España y se suben al carro del independentismo. Los defensores de la patria han conseguido que gente tan alejada ideológicamente como Mas y Junqueras, vayan en una misma lista electoral bajo el único punto en su programa electoral de separarse de España. Además no necesitan hacer campaña, solo tienen que enseñar las portadas de los periódicos que explican las barbaridades que llegan desde la capital.


Carlos Floriano ya ha anunciado que se hará lo posible para que no se vuelva a repetir una pitada al himno. Poner símbolos de estado como himnos, banderas y jefes de estado delante de la libertad de expresión de los ciudadanos, está más cercano a regímenes autoritarios que a una monarquía parlamentaria. No dejar expresarse a la gente libremente sobre cualquier tema, incluida la monarquía, es propio de una dictadura y no de una democracia, sería un golpe de estado en toda regla a las libertades democráticas que nos han costado tanto conseguir.


Con lo que Don Felipe de Borbón:
Al igual que su padre se vio reforzado a “frenar” el Golpe de estado del 23 de febrero del 81, usted tiene la oportunidad de ser el Rey que defendió la libertad de expresión o de ser el Rey que no hizo nada por evitar que un gobierno destruya todos los avances sociales y todo el estado del bienestar que conocíamos hasta ahora amparándose en la indisoluble unidad de España.
Usted puede decidir entre tener un país con súbditos o ciudadanos.